En la ribera del río Zahuapan, a la altura del Deportivo San Martín de Apizaco, cinco murales de gran formato han transformado el paisaje urbano y resignificado el espacio público. Estas obras, resultado de la colaboración entre artistas locales y colectivos medioambientales, convierten al río en una “memoria viva” que interpela a la comunidad y la invita a reflexionar sobre la importancia del agua, la biodiversidad y el derecho humano al acceso hídrico. Los murales, llenos de color e imágenes simbólicas, representan la historia, la riqueza natural y la problemática ambiental que enfrenta uno de los afluentes más emblemáticos de Tlaxcala, hoy amenazado por la contaminación y el crecimiento urbano desmedido.
El proyecto, impulsado por organizaciones civiles y respaldado por autoridades municipales, busca sensibilizar a la población sobre la urgencia de cuidar el agua y proteger los ecosistemas acuáticos de la región. A través de figuras que evocan especies nativas, escenas de la vida cotidiana y rostros de mujeres y niños, las obras ponen el acento en la relación ancestral entre el río y las comunidades, así como en la necesidad de recuperar el tejido social para enfrentar los retos ambientales. Los artistas han trabajado codo a codo con habitantes del barrio, quienes participaron en talleres y actividades paralelas, generando así un sentido de pertenencia y responsabilidad colectiva.
Durante la inauguración de los murales, vecinos y visitantes coincidieron en que el arte puede ser un detonante para el diálogo social y la acción comunitaria. Entre las imágenes más impactantes destaca la representación de un ajolote, especie endémica y símbolo de resiliencia, que aparece entre remolinos de agua limpia, contrastando con escenas de basura y descargas industriales. Este contraste busca hacer visible la devastación ambiental y la pérdida de biodiversidad que ha sufrido el Zahuapan en las últimas décadas, al tiempo que plantea alternativas para su recuperación a través del activismo ciudadano y la educación ambiental.
Las obras también abordan el derecho humano al agua, tema de creciente relevancia en la agenda pública local y nacional. Frases como “El agua es vida” y “Cuidar el río es tarea de todos” se intercalan entre los trazos, recordando que el acceso al agua potable y al saneamiento es un derecho fundamental aún no garantizado para todos en Tlaxcala. Los promotores del muralismo sostienen que la recuperación del Zahuapan no sólo es una cuestión ecológica, sino también de justicia social, pues las comunidades más vulnerables son quienes padecen las consecuencias de la contaminación y la escasez hídrica.
Con esta intervención artística, el Deportivo San Martín y su entorno inmediato se han convertido en un espacio de encuentro, memoria y esperanza para Apizaco. Los murales han comenzado a atraer la atención de estudiantes, deportistas y familias, así como de visitantes de otras ciudades, generando un flujo constante de diálogo y aprendizaje en torno al cuidado del agua y el respeto por la naturaleza. Los colectivos participantes han anunciado que continuarán con nuevas etapas del proyecto, sumando más voces y voluntades al llamado por la defensa del Zahuapan, con la convicción de que el arte puede inspirar transformaciones profundas en la conciencia y el actuar de la sociedad.





