Represas en Tlaxcala aseguran agua para agricultura y previenen inundaciones: éxito en cultivo de tomate en Lázaro Cárdenas

By: Protagonista

Las represas de Tlaxcala, especialmente la presa Atlangatepec que cuenta con casi mil hectáreas de espejo de agua, se han consolidado como una infraestructura esencial para garantizar el suministro de agua al sector agrícola y prevenir inundaciones en la región. Autoridades locales y productores han destacado el papel estratégico de estas obras hidráulicas, sobre todo en temporadas de lluvias intensas como la registrada durante abril de 2026, mes que superó las medias históricas y duplicó los registros del año anterior en precipitaciones pluviales. Gracias a estos volúmenes almacenados, se logró abastecer a cientos de hectáreas de cultivo, proteger viviendas y evitar daños mayores en los centros urbanos y rurales próximos a los ríos y canales de desfogue.

El agua de la presa Atlangatepec ha sido fundamental en la transformación de la comunidad de Lázaro Cárdenas, donde actualmente 100 productores cultivan tomate en invernaderos utilizando agua pluvial. Este modelo de aprovechamiento hídrico no solo ha permitido la producción sustentable, sino que ha abierto la puerta a la comercialización directa en la Central de Abastos, generando mayores ingresos y estabilidad económica para las familias involucradas. Según testimonios de los agricultores, la tecnificación del riego y el manejo eficiente del recurso han sido claves para mantener la productividad, incluso en años donde otras regiones han enfrentado estrés hídrico.

La gestión adecuada de las represas también ha tenido un impacto directo en la prevención de inundaciones. Con la apertura estratégica de compuertas en represas y ríos, autoridades han logrado desfogar el agua pluvial y evitar desbordamientos que, en el pasado, ocasionaban afectaciones graves a la infraestructura vial y a las viviendas. No obstante, pese a estos esfuerzos, las lluvias recientes han deteriorado vialidades principales en la capital y sus comunidades, provocando baches y desnivelaciones en el adoquín. Estos incidentes han afectado a conductores y transeúntes, aunque las campañas de mejora de infraestructura continúan en marcha para responder a las demandas ciudadanas.

En el contexto de una agricultura que depende cada vez más de la disponibilidad de agua, la Ley de Aguas y los programas de financiamiento como Mujer Fomtlax, Microtanda y créditos individuales se han convertido en herramientas clave para impulsar proyectos productivos y de modernización en el campo tlaxcalteca. Estos esquemas han permitido a pequeños productores y mujeres acceder a recursos para invertir en tecnología de riego, infraestructura de captación pluvial y mejoras en sus procesos de producción. Además, las políticas públicas han promovido la inclusión, facilitando la deducción de gastos de adecuación para empresas que contratan a personas con discapacidad o limitaciones físicas, ampliando así las oportunidades laborales en el sector rural.

Finalmente, la cultura del agua y la sustentabilidad han permeado otros ámbitos sociales y productivos de Tlaxcala. Desde la celebración del Día Mundial del Cacao y el Chocolate, donde artesanas del Corredor Gastronómico del Cacao reafirman la importancia de preservar tradiciones y el sustento de familias, hasta la vinculación de jornaleros tlaxcaltecas para trabajar en el extranjero, el aprovechamiento responsable de los recursos hídricos se mantiene como prioridad. La visión integral que combina infraestructura, gestión eficiente, financiamiento y desarrollo social ha permitido que Tlaxcala enfrente los retos del cambio climático y la variabilidad de lluvias, manteniendo el equilibrio entre la productividad agrícola y la resiliencia comunitaria.