México depende del 75% de gas natural importado de EU: expertos advierten sobre la urgencia de ampliar infraestructura y almacenamiento

By: Protagonista

La dependencia de México del gas natural importado desde Estados Unidos se ha convertido en un tema crítico, especialmente tras la reciente disminución en los envíos que ha puesto de manifiesto la fragilidad del sistema energético del país. Expertos en la materia han señalado la necesidad urgente de abordar tres áreas claves: la expansión de la infraestructura de gasoductos, el incremento en la capacidad de almacenamiento y la intensificación de la producción y exploración de gas en territorio nacional.

Santiago Arroyo, director de Ursus Energy, enfatizó la importancia de la ampliación de la red de gasoductos como una medida prioritaria. Este proyecto es fundamental para asegurar un flujo más robusto de gas, tanto de origen nacional como importado, destacando que la red actual de aproximadamente 21,149 kilómetros se planea extender a 23,289 kilómetros para el año 2030. La infraestructura de gasoductos está compuesta en su mayoría por participaciones del sector público y privado, donde el Centro Nacional de Control del Gas Natural (CENAGAS) gestiona el 48% de la red, seguido por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) con un 36% y el resto distribuido entre Petróleos Mexicanos (Pemex) y la iniciativa privada.

En un contexto donde el 75% del gas natural utilizado en México proviene de Estados Unidos, la presidenta Claudia Sheinbaum ha reafirmado el compromiso de su administración de avanzar hacia una mayor independencia energética. Sin embargo, la situación se tornó crítica el 7 de octubre, cuando se comunicó a México que habría una reducción de aproximadamente un 20% en los envíos de gas, lo que activó alarmas entre las autoridades debido a que el país solo dispone de tres días de capacidad de almacenamiento, una cifra que contrasta notablemente con la de otras naciones europeas como España y Alemania, que tienen capacidades mucho más altas.

La insuficiencia de almacenamiento ha sido identificada como una de las principales vulnerabilidades del sistema energético nacional. Según Arroyo y especialistas del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), esta carencia podría afectar la generación de electricidad, dado que el gas natural es responsable del 62% de la producción eléctrica en México. Durante la tormenta invernal Uri, el país experimentó restricciones en los flujos de gas que resultaron en apagones, lo que subraya la necesidad de un plan de contingencia eficaz ante posibles crisis futuras.

Para mitigar estos riesgos, se propone la implementación de proyectos de almacenamiento de gas natural, como el de Ursus Energy en Coatzacoalcos, que incluirá una planta destinada a este fin. Además, se han planteado soluciones como la utilización de la fractura hidráulica para aumentar la producción de gas de calidad comercial en diversas regiones del país. El Gobierno ha manifestado interés por explorar esta técnica, aunque con la condición de que se desarrollen métodos que minimicen el impacto ambiental. La participación del sector privado en la ampliación de la red de gasoductos también es crucial, permitiendo que inversionistas locales asuman el riesgo financiero y contribuyan al avance de estas iniciativas vitales para la soberanía energética de México.